Una entrevista con Francisco Aragón, del equipo en España, que comparte aprendizajes y perspectivas tras participar por nuevamente en el proceso de evaluación del Grupo Lynx.

Evaluarse para crecer. Este año, el equipo de Lynx en España ha participado nuevamente en el ciclo de evaluación del Grupo, con una novedad clave: la introducción de una mesa redonda entre managers de España e Italia para alinear criterios y reforzar la coherencia del proceso.

Desde la autoevaluación hasta las entrevistas individuales, el ciclo no solo mide el rendimiento: promueve una cultura de diálogo, mejora continua y desarrollo profesional.

En esta entrevista, Francisco Aragón nos comparte cómo ha vivido esta experiencia, qué valor encuentra en el proceso y por qué considera que el crecimiento empieza con una conversación honesta. 

¿Cómo ha cambiado ese año el proceso de evaluación para el equipo en España?

"Este año se ha introducido en el proceso de evaluación del equipo en España una fase adicional basada en el formato de “mesa redonda”. Tras completar las evaluaciones individuales y las autoevaluaciones, los responsables de equipo y managers de Lynx —tanto de España como de Italia— nos reunimos para revisar conjuntamente cada evaluación. El objetivo de esta revisión es asegurar la coherencia y el alineamiento con los criterios generales establecidos, evitando posibles desviaciones provocadas por errores de interpretación o aplicación de dichos criterios. En caso de detectar alguna inconsistencia, se analiza de forma conjunta y se acuerdan las correcciones necesarias."

¿Cómo ves la mesa redonda como herramienta de alineamiento entre los evaluadores?

"La considero una herramienta muy positiva para reforzar la coherencia del proceso de evaluación. En años anteriores, la ausencia de esta revisión conjunta derivaba, en ocasiones, en valoraciones extremas que no reflejaban con precisión la realidad del desempeño. Esto generaba comparaciones internas difíciles de comprender por parte de algunos miembros del equipo. La introducción de la mesa redonda permite un enfoque más homogéneo, transparente y justo, que favorece tanto la objetividad del proceso como la comprensión del mismo por parte del equipo."

¿Cómo influye el proceso de autoevaluación en tu forma de ver el trabajo diario?

"La autoevaluación es una oportunidad para detenerse y reflexionar de manera honesta sobre el trabajo realizado, los logros alcanzados y las áreas de mejora. A menudo, en el ritmo del día a día, no dedicamos tiempo a valorar en profundidad cómo estamos contribuyendo al equipo y a los objetivos de la empresa. Este ejercicio nos permite tomar conciencia de nuestros puntos fuertes, identificar aspectos en los que podemos crecer y ser más conscientes del impacto de nuestro trabajo. Además, fomenta la autocrítica constructiva y una mayor implicación personal en el desarrollo profesional."

En tu opinión, ¿hasta qué punto es importante definir objetivos profesionales claros y medibles? 

"Definir objetivos claros y medibles es clave para orientar el desarrollo profesional y asegurar la alineación entre el trabajo individual y las metas estratégicas de la empresa. En el entorno de Lynx, donde se valora la mejora continua y el compromiso con la calidad, contar con objetivos bien definidos facilita establecer prioridades, medir avances y mantener la motivación en el día a día. Además, aporta transparencia al proceso de evaluación y enriquece el diálogo entre colaboradores y managers. Esta forma de trabajar, centrada en la claridad y el enfoque, refuerza una cultura de responsabilidad compartida y reconocimiento justo dentro del equipo."

El verdadero valor del proceso suele surgir en las entrevistas. ¿Estás de acuerdo y cómo ha sido para ti / para el equipo?

"Estoy de acuerdo. Las entrevistas son el momento en el que el proceso de evaluación cobra sentido humano y contextual. Permiten ir más allá de los números o valoraciones escritas, abriendo un espacio de conversación honesta sobre el desempeño, las expectativas y las oportunidades de desarrollo. En mi caso, y en el del equipo, han sido una herramienta muy valiosa para reforzar la comunicación y generar confianza. En Lynx se fomenta un entorno donde se puede hablar abiertamente, y eso ayuda a que las entrevistas no se vivan como un juicio, sino como una oportunidad para avanzar y crecer de forma conjunta."

Desde que se definió el primer plan de crecimiento, ¿has percibido avances en tu trabajo o en el del equipo?

"El año pasado se adaptó el plan de carrera en Lynx España, lo que supuso un paso importante hacia una mayor claridad en las expectativas y en las posibilidades de desarrollo profesional dentro de la compañía. Aunque el tiempo transcurrido desde su implementación ha sido relativamente corto para valorar avances significativos, sí hemos notado un mayor interés por parte del equipo en comprender mejor sus opciones de crecimiento y en trabajar con objetivos más definidos. Este tipo de iniciativas contribuyen a generar una cultura de desarrollo continuo y a alinear mejor las aspiraciones individuales con las necesidades de la empresa. Estoy convencido de que, con el tiempo, los efectos serán cada vez más visibles."

                        

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